Llama a la hot line
Una alta ejecutiva se hospeda en un hotel durante un viaje de trabajo y al sentirse un poco sola y con una sensación de libertad que nunca había sentido, decidió llamar a una de esas empresas de acompañantes, que reparten propaganda a la salida de los aeropuertos.
Si bien los servicios están pensados principalmente para hombres, entre los papeles que
tenía, encontró a uno que ofrecía literalmente el servicio masculino y en especial le llamó la
atención, uno llamado Ferótico.
Después de analizar con cuidado la fotografía, se decidió a llamarlo.
Con el folleto en sus manos - levantó el teléfono y marcó el número que indicaba el panfleto.
- ¡Hola!, contestó una voz muy sensual de un hombre
- Hablo del hotel Conquistadores, habitación 547. Leí el folleto y veo que sabes de masajes y
la verdad es que necesito que vengas a mi habitación y me des uno urgente . A decir verdad, necesito masajes relajantes, casi mimos.... ¡No, espera! En realidad lo que quiero es sexo. Tengo ganas de tener una larga sesión de sexo salvaje. Quiero hacerlo en la cama, en el suelo, en el balcón, en el pasillo, en la ducha. Quiero exibirme, sentirme humillada, que veas lo puta que soy. Pero ¡ya! Estoy hablando en serio, deseo que dure toda la noche y estoy dispuesta a participar en variadas y atípicas cosas ... si algo tiene un nombre que puedas pronunciar ¡yo quiero hacerlo! Trae toda clase de elementos, accesorios y juguetes para que te asegures que me mantendré despierta ¡toooda la noche! Quiero que me inmovilices y que me llenes el cuerpo con lo que quieras, para después limpiárnoslo uno al otro...con la lengua o
lo que quieras ¿qué te parece? Es más, si puedes venir con un amigo, ven, que quiero que me
hagan de todo y sentirme dilatada y destrozada. ¿Qué te parece?
- La verdad que suena fantástico... pero, señora, para hacer llamadas externas primero tiene
que marcar el 0.
Enviado por: Admin |